Paula Scher

Pues, como muy bien dice el título de este post, hoy voy a hablaros de Paula Scher. ¿Quién es esta señora?… A ver cómo te lo explico… Para mí es una de las más grandes diseñadoras gráficas que ha podido dar la humanidad. No sé si te haces una idea.

Es norteamericana, nació en 1948, estudió Bellas Artes y voy a contarte unas cuantas curiosidades relacionadas con Paul Rand, mi diseñador favorito. La primera es más que evidente… ella se llama Paula… el Paul… No sé… cuanto menos me parece curioso que estos dos referentes a los que sigo tengan el mismo nombre.

Por otro lado, puede que no hayas oído su nombre, pero si no reconoces alguna de las marcas que ha rediseñado, es que a lo mejor vives en un universo paralelo y no conoces Tiffany & Co. (2003) y Windows (2012).

Segunda curiosidad relacionada con mi otro diseñador favorito: Paula Scher hizo el logo de Windows, vale. Paul Rand hizo el de Next, que era una compañía de Steve Jobs. Y, como supongo que ya sabréis, él era uno de los fundadores de Apple (y no, no diseñó el logo de la manzana multicolor, lo hizo Rob Janoff).

Trabajó para Random House, maquetando libros para la sección infantil (tercera curiosidad: ¿y quién hizo libros infantiles? Mr Rand. Ahí lo dejo). Y una vez se trasladó a Nueva York, comienza mi parte favorita de su trayectoria: fue diseñadora de portadas de algunos de los discos más icónicos.

Ídola.

Empezó a trabajar para CBS Records en 1972, en el departamento de publicidad y promociones. Pero un par de años después, se largó a Atlantic Records porque necesitaba ir más allá con su creatividad. Al año siguiente los de CBS se dieron cuenta del diamante que tenían en plantilla y dejaron escapar, así que la volvieron a contratar, pero ya como directora de arte en el departamento de portadas. Allí estuvo ocho años en los que diseñó más de 150 discos al año, sin contar la cartelería y anuncios de cada uno. Estas son algunas de las portadas que diseñó:

A ver, puede que todos estos discos no te digan nada, pero dentro de su género y, algunos en su época, eran bombazos. Vale, The Rolling Stones no se bajan de un escenario por mucho que se despidan, pero digamos que ahora el bombazo es que sigan vivos, no que saquen material nuevo y bueno. Por el momento.

En cuanto a Leonard Bernstein, permitidme que haga aquí un inciso porque este señor son palabras mayores. No solo fue el directo de la Phylarmonic Orchestra de Nueva York, es que si has visto West Side Story, Un día en Nueva York, Matar a un ruiseñor, Los diez mandamientos, La gran evasión o… atentos… Los Cazafantasmas… Las respectivas bandas sonoras las compuso él. Así que diseñar, no solo uno, sino varios discos para esta leyenda tuvo que ser todo un reto.

Scher siempre tuvo un talento natural para la composición, para encontrar al ilustrador o fotógrafo adecuado y revivir tipografías olvidadas. Con esto te da toda una gran lección: que sí, que mucho rollito, flow, vibes y modas, pero ir con todo a por lo que aparentemente está en desuso, podría funcionar.

En el 82 se lio la manta a la cabeza y se lo montó por su cuenta. Durante esta época se metió de lleno con el constructivismo ruso y el art decó. Pues claro que sí, guapi. Todavía quedaban reminiscencias de la psicodelía de los 70 y los 80 ya apuntaban maneras, y ella fijándose en estilos y vanguardias de décadas pasadas. Esta mujer lo mola todo.

Cuando se hartó de esto, fundó Koppel & Scher junto con Terry Koppel y juntos trabajaron hasta que en 1991, este último fue cazado por la revista Squire (venga, la cuarta curiosidad, vale que no está relacionada directamente con Paula, pero le roza: ¿quién trabajó para esa misma revista como director creativo? Repetid conmigo: Paul Raaaaaand).

Ella, ni corta ni perezosa, se unió a Pentagram. Y por si no lo sabéis, es el lugar donde está lo más parecido a la élite del diseño. Es como La Meca del diseño. Es el lugar en el nunca, nadie, jamás se ha atrevido a decir eso de “pues esto lo podría hacer mi primo que sabe de fotochó”.

Y bueno, también es profesora, se dedica a dar charlas y dejarnos a todos con el culo torcío. Por si fuera poco, como su padre era cartógrafo, a ella desde hace años le ha dado por dibujar mapas, que, de verdad, para nada son lo que te esperas de un mapa y tienen un detalle brutal.

Y bueno, yo es que no puedo contaros más, porque para eso ya se encargó la Wikipedia. Os dejo una foto de doña Paula Scher para que por lo menos os suene su cara si algún día os atrevéis a ir a Nueva York (porque con la que está cayendo ahora, mal) y se os cruza una señora con pinta de ser muy crack en el diseño.

Esta es Paula Scher y al fondo uno de los mapas de EEUU que se ha currado

Además, os animo a que la busquéis en la serie Abstract de Netflix. Es toda una personaja y veréis cómo se lo monta para dibujar esos mapas y básicamente su día a día con los trabajos que va manejando.

Admiración máxima.

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